Es posible que ya te hayas decidido a dar el paso: tienes claro que trasladarte a un coworking aportará muchas ventajas a tu proyecto profesional y es lo mejor para tu productividad, tus horarios, tu tranquilidad… pero todavía no sabes qué tipo de espacio necesitas. No pasa nada, ¡podemos ayudarte!

En Coplace disponemos de despachos, puestos fijos y flexibles. Cada opción tiene sus ventajas y desventajas, pero todas tienen mucho que aportar a tu negocio. Hoy vamos a analizar las características de los puestos compartidos versus despachos privados en un coworking.

 

Puestos compartidos

En la sala común disponemos de un entorno diáfano donde se ubican una serie de puestos con todas las garantías de seguridad que la situación actual requiere.

  • Control de costes con respecto a una oficina propia. No tendrás que adquirir mobiliario, ni pagar gastos fijos como luz, agua, etc. De esta manera no solo ahorrarás dinero sino que sabrás cuáles serán tus costes mensuales de infraestructura.
  • Servicios añadidos como domiciliación de correspondencia, taquillas privadas, office para descansos, sala de reuniones, servicio de recepción de visitas, etc. 
  • Flexibilidad en caso de que tu equipo crezca, tan solo tendrás que contratar aquellos puestos extra que necesites. Y siempre tendrás la opción de ampliar a despacho privado sin complicarte con mudanzas.
  • Colaboración y networking. Trabajar codo con codo junto a otros profesionales te brinda muchas oportunidades de colaboración.  

El entorno compartido fomenta más la interacción con otros coworkers, por lo que si te interesa hacer contactos, los puestos fijos y flexibles son la mejor elección para ti.

 

Despacho privado

Nuestros despachos individuales tienen diferentes tamaños y están equipados con una cajonera con llave y todo lo necesario para desarrollar tu actividad. Tú eliges si dejas la puerta abierta o cerrada.

  • Más privacidad. Si en tu jornada laboral realizas numerosas llamadas de teléfono o videollamadas, necesitarás un ambiente tranquilo donde puedas tratar temas confidenciales. 
  • Mayor concentración. Aunque la convivencia es muy enriquecedora, también puede ser fruto de distracciones no deseadas. Con tu propio despacho serás tú quien gestiona las interrupciones. 
  • Tu propio ambiente. Disfruta de la libertad de poner tu propia música o personalizar tu espacio ubicando objetos decorativos o material promocional de tu marca sin preocuparte de que puedan molestar al resto.
  • Costes reducidos. Aunque el precio es superior al alquiler de puestos, ahorrarás mucho con respecto a un despacho tradicional, con todos los servicios añadidos del coworking.

¿Sabías que la luz natural tiene un impacto positivo en nuestra salud y productividad? Echa un vistazo a nuestros despachos, ¡son muy amplios y luminosos!

¿Estás listo para convertirte en un coplacer? ¡Estamos deseando que te unas a nosotros!

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