¿Sabías que se estima que para 2030 el coworking representará un 30% del mercado total de oficinas? Los espacios flexibles han llegado para quedarse gracias a las numerosas ventajas que ofrece el modelo coworking para autónomos, startups e incluso para las grandes empresas corporativas.

Hay muchos tipos de coworking, por ello en este artículo vamos a detenernos sobre algunos aspectos clave para ayudarte a valorar qué coworking es el mejor para ti.

 

Ubicación

Empezamos por lo más básico: ¿dónde quieres que esté ubicado? Es posible que en tu día a día tengas por ejemplo que ir a llevar a los niños al colegio antes de comenzar tu jornada laboral, o que a menudo tengas que realizar recados al salir. Ten en cuenta esos trayectos y el tiempo que te llevarán antes de tomar tu decisión.

Por otro lado, no se trata solo de tu comodidad sino también de la de tus clientes y proveedores. Si, por ejemplo, eres un gestor administrativo y la mayor parte de tu cartera de clientes está en un municipio es posible que te compense ubicarte en él aunque residas en otra localidad.

 

Instalaciones y equipamiento

Tómate unos minutos para pensar sobre los espacios que necesitarás en tu día a día: ¿haces muchas videollamadas o recibes visitas a menudo? Si la respuesta es sí, te conviene un espacio de coworking donde haya varias salas disponibles para todos los coworkers. Pregunta cuál es la demanda habitual y con cuánta antelación es bueno reservar estos recursos compartidos.

Del mismo modo, es importante que te informes sobre el equipamiento: Wi-Fi, proyectores en la sala de reuniones, pantallas y televisores para hacer una presentación, etc.

 

Opiniones

Echa un vistazo a las fichas en Google Maps y los perfiles en redes sociales: seguramente encuentres opiniones de clientes actuales o pasados del coworking. Podrás hacerte una idea aproximada de cuáles son sus puntos fuertes y débiles, y valorar cuán importantes son para ti.

 

Comunidad

Un coworking no es solo un espacio de trabajo: también es un entorno de colaboración donde hacer contactos y cooperar con otras personas. Antes de elegir el tuyo, echa un vistazo al directorio de empresas y profesionales para valorar si puede haber sinergias entre vuestros sectores.

Por último, es interesante que preguntes por las normas de convivencia: ¿se comparte nevera?, ¿hay horarios fijos de comidas?, ¿se permiten mascotas?

 

Actividades

Otro aspecto interesante son las actividades de dinamización y formación que existen en el coworking en torno a su comunidad. Desayunos, charlas, quedadas afterwork, talleres… infórmate sobre si hay previsto que tengan lugar actividades de este tipo en el espacio que has elegido.

 

Tarifas claras

Otro aspecto primordial es que te asesores muy bien sobre las tarifas existentes y qué está incluido en ellas. Una de las ventajas de un coworking es su versatilidad: puedes contratar un puesto fijo o uno flexible, hacer uso de todas las instalaciones o solo puntualmente bajo demanda… por eso mismo no des nada por hecho y pregunta bien todo lo que está incluido en el plan contratado y lo que no.

 

Visítalo en persona

Vas a pasar muchas horas en el lugar que elijas, por lo que es recomendable que antes de contratar un espacio, por mucho que te convenza sobre el papel, lo visites primero.

Con una visita previa podrás averiguar aspectos como si es fácil aparcar o si tiene establecimientos cerca que puedan ser de tu interés (supermercados, restaurantes o cafeterías, tiendas, etc.)

En nuestro coworking, por ejemplo, uno de los aspectos que más gustan a nuestros visitantes es la gran cantidad de luz natural que poseen nuestros espacios.

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